Ocho municipios colombianos entran en carrera por un reconocimiento turístico mundial
Ocho pueblos de Colombia fueron seleccionados para competir en los premios Best Tourism Villages 2026 de ONU Turismo. La postulación destaca su enfoque sostenible, su riqueza cultural y el aporte del turismo al bienestar de las comunidades.
Foto: Juan Felipe Ramírez / Pexels
Colombia vuelve a poner en vitrina sus destinos rurales con la selección de ocho municipios para participar en los premios Best Tourism Villages 2026, una iniciativa de ONU Turismo que reconoce a los pueblos con mejores avances en turismo sostenible. La convocatoria destaca lugares que combinan identidad cultural, desarrollo local y beneficios reales para sus comunidades, y este año el país llega con una carta de presentación que mezcla naturaleza, tradición y patrimonio.
Los ocho municipios elegidos para representar a Colombia son Consacá (Nariño), Jericó (Antioquia), Marulanda (Caldas), Norcasia (Caldas), Paicol (Huila), Sesquilé (Cundinamarca), El Peñón (Santander) y Usiacurí (Atlántico). Cada uno llega con una historia propia que refleja una manera distinta de entender el turismo: no como una vitrina pasajera, sino como una forma de cuidar el territorio y de dar valor a quienes lo habitan.
En el sur, Consacá crece a la sombra del volcán Galeras, entre cafetales que asoman entre la niebla y las manos de sus artesanas tejiendo paja toquilla. En Antioquia, Jericó seduce con sus balcones floridos, su tradición cafetera y un patrimonio arquitectónico que lo ha convertido en uno de los pueblos más queridos de la cordillera Occidental. Caldas aporta dos nombres: Marulanda, de páramos eternos, tradición ovina y esencia de arriería, y Norcasia, donde el verde de la selva, el cacao y el turismo comunitario marcan el ritmo.
Más al sur, en el Huila, Paicol es conocido como “La Puerta del Viento”: sus cavernas guardan el secreto del agua, su cacao endulza la historia local y su Semana Santa cobra vida en las calles. En Cundinamarca, Sesquilé se levanta a orillas de la mítica Laguna de Guatavita, donde aún respira la leyenda de El Dorado y donde los saberes ancestrales conviven con el cuidado de los páramos que abastecen de agua a muchos. El Peñón, en Santander, ofrece cavernas, tranquilidad rural y un entorno que lo ha convertido en refugio de paz. Y en la costa Caribe, Usiacurí (Atlántico) desborda color e identidad: allí el fique florece entre dedos sabios, los versos del poeta Julio Flórez todavía resuenan en sus paredes y la artesanía, la poesía y el arte urbano son el corazón de su propuesta turística.
Más que una simple postulación, esta selección refleja el interés por seguir posicionando a los territorios rurales del país en escenarios internacionales. La apuesta está centrada en mostrar cómo el turismo puede convertirse en una herramienta para fortalecer el bienestar de la gente, proteger los ecosistemas y darle valor a las tradiciones y paisajes de estos municipios, muchos de ellos todavía poco conocidos para el viajero promedio.
El programa Best Tourism Villages de ONU Turismo busca precisamente eso: reconocer a pueblos rurales que usan el turismo como motor de desarrollo sin perder su esencia, preservando su cultura, su gastronomía y su entorno natural. Para los municipios seleccionados, llegar a esta vitrina internacional significa más visibilidad, más oportunidades para sus comunidades y un incentivo para seguir cuidando aquello que los hace únicos.
Con este paso, Colombia suma presencia en una competencia global que pone la atención sobre destinos con potencial para crecer de manera responsable y con impacto positivo en su gente. Y, de paso, recuerda que algunas de las joyas más valiosas del país no están en las grandes ciudades, sino en los pueblos que durante años han sabido conservar su identidad.
Lee la historia completa en la fuente original: Revista Semana
Fuente original: Revista Semana ↗